Diario. ¿Cómo le regresas a alguien la experiencia de su primer beso? ¿Cómo reviertes lo que te hace sentir? Regresé a casa con un beso robado que no me gustó y, al parecer, con una novia impuesta. Me sentí como un idiota al no saber cómo reaccionar ante todo. Bueno… no sé cómo esperan que reaccione si solo tengo catorce años. No fue como en los poemas. No hubo silencio bonito ni algo que se quedara flotando en el aire. Fue correcto y medido como todo lo demás. Como si alguien hubiera decidido por mí hasta la forma en la que debía recordarlo. Ni siquiera sé si se supone que debía sentir algo. ¿Nervios? ¿Ganas de volver a hacerlo? ¿Alegría? No sentí nada de eso. Sólo pensé que mi primer beso ya no era mío, y que las sensaciones que debería sentir habían sido anuladas y ahora ya no tenía permiso de experimentar. Se suponía que debía ser uno de los mejores momentos de mi vida. Ese que cuando cierras los ojos imaginas y sonríes. Pero ahora me doy cuenta que si te descuidas pued...