Ir al contenido principal

Ibiza -1964 (algún día del verano)

 



Hoy el mar estaba particularmente azul. No ese azul turístico que te venden en los folletos, sino azul profundo que parece guardar secretos. 

David llegó temprano, no subió por la enredadera que da hacia el balcón de mi ventana para tocarla. Simplemente me lanzó unas cuantas piedras para llamar la atención. 

Nuestros padres compiten por lo mismo: hoteles frente al mar, nuevos complejos, inversionistas extranjeros que llegan fascinados por la isla. Se sonríen en las cenas y se desprecian en privado. Yo lo sé porque escucho más de lo que aparento. 

Pero David y yo no heredamos ese odio. Somos como hermanas. Caminamos hasta la cala que queda atrás de los terrenos que quieren comprar mi padre. 

Él dice que será el mejor resort de Ibiza. Yo la miro y sólo veo rocas calientes, agua transparente y libertad. 

Nos lanzamos al mar sin pensar. El agua estaba fría al principio, pero David siempre se ríe cuando dudo. 

-No seas dramático, Tristán -me gritó desde el agua-. El agua está perfecta. 



Mientras flotábamos mirando al cielo, hablamos de lo que haríamos antes de regresar al internado. Ese tan alejado de Ibiza que parece que nuestros padres no nos quieren cerca.
David y yo hemos sido educados en internados desde que tuvimos la edad indicada para ser inscritos en uno y estar lejos de nuestras familias.
Es una chorrada, porque nuestros padres piensan que somos enemigos en miniatura, pero nos siguen inscribiendo en las mismas escuelas, supongo que porque quieren lo mejor para nosotros.
Pero cuando David y yo estamos juntos en la misma Isla, no somos herederos de nada. Somos dos jóvenes que comparten bicicletas, secretos y planes imposibles.
No sé qué pasará cuando seamos mayores y no sé si la competencia terminará alcanzándonos. Aun así, hoy, David Canarias, es más mi hermano que cualquier socio futuro. Y eso vale más que cualquier hotel.






Comentarios

  1. Tristán esa amistad es increíble, David y tu son personas increíbles.

    ResponderBorrar
  2. De esas amistades que nunca deberían de dejar de existir. A alimentarla para que siga fuerte.

    ResponderBorrar
  3. Qué mejor lugar que Ibiza para mejorar la amistad

    ResponderBorrar
  4. Que maravilla que tengan esa amistad. Y nunca la pierdan

    ResponderBorrar
  5. Que bonito que encontró mas que un amigo un hermano en David. 😄

    ResponderBorrar
  6. Que bendición encontrar una amistad así como la que ellos han fortalecido, esa complicidad y cariño. Que fabuloso sentirse hermanos

    ResponderBorrar
  7. Este es un ejemplo de que a veces la familia más valiosa es la que se elige.

    - Natalia G.P.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Seleccione el recuerdo que desea escuchar.

 No todos los recuerdos se miran. Algunos se escuchan. Estas fueron las canciones que sonaban en la mente de mi padre en diferentes momentos de su vida. Cada uno guarda algo distinto.  Haz click en la foto para llevarte a un viaje sonoro... Ibiza- Verano de 1964 Ciudad de México 1979 Tristán y David Canarias  Las Vegas 1979  Ibiza - Verano ¿Cuál de los recuerdos de mi padre decidiste abrir primero... y por qué? ¿Cuál de los recuerdos de mi padre te hizo quedarte un poco más tiempo? ¿Cuál de los recuerdos de mi padre sonó más fuerte en ti? Si tuvieras que conservar uno solo de los recuerdos de mi padre, ¿cuál sería? Te leo en comentarios - M.R.C 

15 de noviembre de 1964

  Ibiza, España Sé que dije que sería más constante escribiendo este diario, pero desde que mi padre me regañó por estar distraído he tenido que aplicarme más en los estudios. Dice que un Ruiz de Con no puede permitirse la mediocridad. Lo dijo mirándome como si yo fuera un proyecto mal terminado. Tengo materias extracurriculares como arte, donde paso horas dibujando jarrones que parecen todos iguales, e historia de la literatura antigua, donde el profesor Müller habla con voz monótona sobre poetas muertos hace siglos. A veces me pregunto si ellos también se aburrían en vida o si eso les vino después. No es que no me guste la poesía. Me gusta. Pero me gusta cuando se siente. Cuando duele un poco. Cuando parece que alguien la escribió porque no tenía otra forma de respirar. No cuando la desarman como si fuera un reloj viejo y le quitan todo lo que late. En fin. Tuve que viajar antes a Ibiza por el cumpleaños de mi padre. Como cada año, organiza una gran fiesta llena de empresario...

Internado, Suiza Octubre, 1964

  Siempre pensé que mi padre tenía la misma expresión que su padre en esta foto. La misma rigidez en los hombros. La misma forma de mirar sin mostrar nada. Con el tiempo entendí que no era frialdad. Era aprendizaje. Esta imagen no es un retrato familiar. (Para continuar leyendo la nota da click aquí ) Hoy voy a empezar a escribir más seguido. No sé si todos los días, pero al menos intentaré no dejar esto abandonado como todo lo demás. Dicen que soy inteligente. Eso es lo que más me molesta. Si soy tan inteligente, ¿por qué no me va bien en la escuela? No repruebo todo, pero tampoco soy el mejor. Me distraigo y con frecuencia me quedo mirando por la ventana. A veces me cuesta memorizar cosas que no me importan, pero en lo que tengo interés puedo ser un verdadero erudito. El director dice que “tengo potencial”. Sé que siempre dicen eso cuando alguien no cumple lo que esperan. Así que llamó a mi padre. Hoy vino al internado. Primero habló con el director mientras yo lo esperaba afuer...